Rinoplastia no Quirúrgica

El  ácido hialurónico, habitualmente inyectado para dar volumen a la cara, llenar algunos pliegues o remodelar el rostro, puede también servir para rectificar una nariz sin gracia. Esta utilización es menos conocida y particularmente interesante en tres casos.

  1. Primera situación: pacientes intervenidos de una rinoplastia cuyo resultado no ha sido el esperado. En general  la giba nasal ha sido demasiado trabajada y la nariz se resume a una punta y dos fosas nasales. Gracias a inyecciones de ácido hialurónico se vuelve a  crear el volumen a nivel del tabique nasal y la nariz vuelve a presentar una forma más piramidal, más armoniosa.
  2. La segunda situación: al envejecer la nariz cae acompañada de la ptosis del arco supraciliar. Las inyecciones van a restaurar el volumen con el fin de remontar todo el edificio.
  3. Finalmente, el caso más espectacular  es la presencia de una pequeña elevación sobre el tabique de la nariz, una giba nasal. El resultado es magnífico pero la técnica es delicada… un verdadero trabajo de experto.

Practicadas con ácido hialurónico más o menos reticulado, según el deseo del paciente, estas inyecciones tienen un tiempo de duración de 6 meses a 1 año.

Antes - Después

Primera situación: pacientes intervenidos de una rinoplastia cuyo resultado no ha sido el esperado.